Archivos para noviembre, 2013

Las personas a diferencia de los animales mantenemos relaciones sexuales “porque queremos” y no solamente por el instinto de reproducirnos. Los animales no pueden hacer otra cosa, cuando una hembra está en celo busca la cópula y no la permite en otros momentos. Los humanos somos libres de tener o no relaciones y esto supone una responsabilidad.

Con demasiada frecuencia palabras como deslealtad, mentiras, celos, agresión, imposición, violencia, van unidas a la sexualidad.

Podemos cultivar una ética para nuestras relaciones amorosas. Una ética que podríamos resumir en esa frase que tantas veces hemos escuchado ¡No hagas lo que no te gustaría que te hicieran a ti!

Te propongo seis principios

CONSENTIMIENTO: Cada persona es dueña del sí y del no. Cuando digo sí es ¡sí! y cuando digo no es ¡no! a excepción de que ambos hayamos pactado un juego del “Sí pero no” previamente y esté claro para los dos que estamos jugando. Nuestras relaciones sexuales han de ser consentidas por ambas partes, sólo es necesario que uno diga no para parar en ese momento. Me gustaría que respetaras cuando digo no sin tener que darte excusas o justificaciones y que me intentens convencer, manipular o cambiar en tu propio beneficio.

PLACER COMPARTIDO: para que los dos podamos disfrutar necesitamos expresar y conocer los gustos e intereses sexuales del otro/a. Necesito poder hablar de lo que me gusta, de mis deseos y estoy abierto/a a escuchar los tuyos. Desde el respeto porque somos diferentes y es seguro que tendremos diferencias en nuestros gustos. Si algo no me apetece es suficiente con decir no, sin que por ello tenga que minusvalorarte o ridiculizarte por tu propuesta o deseo. Dar y recibir placer, no soy dueño/a de tu placer, no puedo dártelo si tú no quieres, pero me interesa tu placer, gozar contigo, darte gozo y sentirlo.

SALUD: soy responsable de mi cuerpo y de mi salud. También me preocupa tu salud e intento hacer lo posible para protegerme y protegerte.

LEALTAD: quiero ser honesto/a contigo y que lo seas conmigo. Podemos pactar las conductas y el tipo de relación eróticas que queremos cultivar y explorar en nuestras relaciones, incluso podemos decidir tener relaciones con otras personas si ese es nuestro deseo, pero sin engaño, que tú y yo lo sepamos y sea un acuerdo entre nosotros, de otra forma nos estaremos mintiendo. No importa si lo normal, si lo más habitual es la infidelidad, prefiero que hagamos nuestro acuerdo, un pacto y que ambos nos comprometamos a respetarlo. Somos libres de elegir una cosa u otra, pero una vez elegida, adquirimos el compromiso de respetarlo. Cada uno de nuestros pactos podemos romperlo cada vez que queramos y crear otros nuevos, sólo es necesario el mutuo acuerdo.

IGUALDAD: Somos diferentes, pensamos diferente, tenemos sensaciones y emociones que experimentamos de forma diferente, intereses distintos… Sin embargo somos iguales en derechos, ambos merecemos el mismo respeto respecto a nuestra valía y dignidad, a las cosas que podemos hacer, al uso de la libertad, a la capacidad para tomar decisiones, a la realización de las actividades que sean necesarias para nuestra vida en común, tanto si estamos viviendo juntos, como si no lo hacemos.

LIBERTAD PARA VINCULARSE Y DESVINCULARSE: elijo estar contigo. Iniciar esta relación y estar en ella, no sólo porque tengo sentimientos amorosos hacia ti o porque me siento atraído/a, sino porque es lo que quiero, mi elección en este momento. También tengo derecho a elegir irme y terminar esta relación. Si alguna vez tengo que tomar esta decisión dolorosa lo haré forma honesta, sin mentiras, ni engaños, sino enfrentando el trago amargo de separarme de ti. No evitaré mi responsabilidad contigo e iré de frente, procurando causarte el menor daño posible, pero sabiendo que las pérdidas y las despedidas resultan dolorosas en un primer momento.

 

Por Felix Lopez;  profesor de psicología de la sexualidad de la Universidad de Salamanca